Las personas que padecen algún tipo de enfermedad saben por experiencia que los síntomas empeoran por la noche. Al agotamiento propio del cuerpo que ha estado activo todo el día, hay que sumarle que, en las horas nocturnas, el organismo experimenta una especial vulnerabilidad.

En el caso de los acúfenos, quienes lo sufren suelen pensar que al llegar la noche los ruidos en sus oídos se hacen más intensos, pero en realidad no es así. El problema que tienen los pacientes con tinnitus es que, en el silencio de la noche, no hay ruidos externos que amortigüen ese zumbido interno o ruidos de los acúfenos. En ese momento, nuestras neuronas se activan y centran toda la atención en el único ruido existente: el acúfeno. Esta es la razón de que los ruidos en los oídos por la noche se sientan con tal intensidad, o así lo parezca.

Enfrentarse al acúfeno por las noches puede resultar una experiencia bastante traumática, en especial para aquellas personas que no han asumido todavía su problema y no disponen de las herramientas necesarias para mitigar la percepción de éstos.

Aceptar que se padece tinnitus, comprender en qué consiste este trastorno, por qué se producen las crisis y adoptar hábitos que ayuden a bloquear la ansiedad y distraer nuestra atención del ruido, son las soluciones complementarias a un tratamiento médico especializado, que ayudarán mucho a mejorar la calidad de vida de los que lo sufren.

Cómo reducir la angustia de los acúfenos por la noche

En aquellos casos en los que las crisis por acúfenos impide conciliar el sueño por las noches, puede recurrirse a métodos como la utilización de dispositivos enmascaradores de acúfenos. Son dispositivos que generan un sonido que, además de ser agradable, actúa diluyendo o enmascarando los pitidos. Emiten sonidos como la brisa del mar, los latidos del corazón, el canto de los pájaros u otros sonidos propios de la naturaleza que, además, son eficaces para combatir el insomnio. También hay algunas infusiones que son muy recomendables para alcanzar la relajación y que tienen efectos beneficiosos en caso de sufrir tinnitus. Son plantas que producen efectos sedantes y relajantes. Pero además, estimulan el riego sanguíneo y regulan el ritmo cardíaco, lo cual aliviará las crisis de acúfenos.

Aparte de estos remedios, lo más eficaz para convivir en armonía con el tinnitus es aprender y practicar técnicas de relajación, que permitan reducir los niveles de estrés, bloquear la ansiedad y habituarse a los pitidos como parte de nuestra vida sin que interfieran en ella.

Terapia OTOTECH

Las tecnologías avanzadas han dado lugar a la posibilidad de aplicar terapias que consigan reducir o incluso eliminar los acúfenos a través de procesos indoloros y no invasivos, como es el caso de la terapia de electroestimulación.

Esta terapia trabaja regenerando las células sensoriales del oído que se encuentran dañadas, que son las causantes de los acúfenos, restableciendo así su función original.

Tal y como marca el protocolo, la terapia consta de 15 sesiones, que tienen una duración de unos 15-30 minutos cada una (15 minutos por cada oído), son suficientes para activar el metabolismo del órgano de Corti y acelerar la regeneración de las células cilíadas, haciendo que vuelvan a trabajar correctamente. De este modo, se consigue reducir significativamente los síntomas de este trastorno auditivo, llegando incluso a eliminarlo; pudiendo así recuperar la calidad de vida de los pacientes.

El éxito del tratamiento dependerá de cada paciente, de su patología concreta y de los hábitos de vida. Las mejoras conseguidas en pacientes tratados con la técnica de Electroestimulación Coclear Transmastoidea son las siguientes:

  • Experimentan la desaparición completa o una sustancial reducción del acúfeno.
  • Vuelven a conciliar el sueño.
  • Dejan de sufrir sensibilidad auditiva (Hiperacusia o algiacusia).
  • Logran reducir del nivel de estrés y de angustia.
  • Desaparecen los mareos y se reduce la inestabiidad.
  • Mejoran la capacidad auditiva.

Al margen de llevar a cabo la terapia OTOTECH, recomendamos tener unos hábitos saludables, protegerse de ruidos fuertes, practicar actividad física, llevar una dieta equilibrada, descansar bien y evitar situaciones de estrés, así como controlar nuestros niveles de tensión y de colesterol.