oreja de stahl

Oreja de Stahl: ¿Afecta a la audición?

Cuando el cartílago del pabellón auditivo no se forma correctamente, puede ocurrir que aparezca la oreja de Stahl, también conocida como oreja de Spock o de elfo. Es principalmente un daño estético, aunque también puede afectar a la audición. En Ototech, expertos en el tratamiento de hipoacusia y acúfenos en Barcelona, te mostramos por qué se produce y la mejor manera de abordar el problema.

Por qué influye la oreja de Stahl en la audición

El pabellón auditivo cumple con una importante función en la audición. Recoge las ondas de los sonidos y las guía al canal auditivo, facilitando la correcta percepción de los sonidos. Si no se ha formado correctamente, como ocurre cuando se padece la oreja de Stahl, la apreciación de estos puede verse mermada o distorsionada. ¿Por qué?

La recepción de las ondas sonoras y las vibraciones que forman son recibidas en primer lugar por el pabellón auditivo. Si uno coloca la mano sobre este, dejando solo el hueco del canal auditivo, percibirá que la calidad del sonido se reduce considerablemente. Las orejas de Stahl presentan un pliegue en la parte superior, dando una apariencia extraña, puntiaguda, y alterando cómo se reciben los sonidos. ¿Cómo abordar el problema?

¿Se puede tratar la oreja de Stahl?

Es posible tratar la oreja de Stahl en cualquier etapa de la vida, aunque es preferible hacerlo cuando el paciente es todavía un recién nacido. ¿Por qué? En estos casos, la solución pasará por el uso de una prótesis externa, ligera y discreta. Con este artilugio que queda parcialmente oculto tras la oreja, esta terminará la formación y endurecimiento del cartílago sin necesidad de otra intervención. En algunos casos, tan siquiera es necesaria, ya que la deformación es leve y vuelve por sí sola a su lugar horas después del parto.

VUELVE A DISFRUTAR DEL SILENCIO

Pedir cita

    Si el defecto no se comienza a tratar en las primeras semanas de vida, el problema se agrava, siendo más difícil su tratamiento sin pasar por el quirófano. En este caso, habrá que moldear la zona afectada e introducir una prótesis interna que mantenga el pabellón en su forma ideal.

    Con estas medidas se puede mejorar considerablemente la calidad de vida del afectado. Oirá con claridad y tendrá un aspecto más favorecedor. Hay que recordar que, si bien los efectos en la audición son evidentes, las consecuencias emocionales por cuestiones estéticas pueden ser graves en algunos casos.

    Acúfenos y la oreja de Stahl ¿qué relación hay?

    En principio, los acúfenos y la oreja de Stahl no tienen relación entre sí. En ocasiones, el pliegue del pabellón auditivo se ha producido por una contusión y la rotura del cartílago. El efecto es similar, pero la causa muy diferente. Este golpe no solo puede ocasionar la lesión del oído externo, también podría alterar el funcionamiento del interno. Si las células no se regeneran, podrían aparecer los molestos tinnitus o acúfenos. ¿Qué solución hay en estos casos?

    En la mayoría de las ocasiones, los acúfenos se solucionan con la utilización de unos audífonos que emiten sonidos que los contrarrestan. Este efecto disminuye la falsa percepción de incómodos pitidos o sonidos. Cada paciente los recibe con una intensidad o en una forma diferentes.

    Con independencia de si se sufre la oreja de Stahl o no, la terapia Ototech podría ayudar a revertir los acúfenos o la hipoacusia. Por medio de ondas eléctricas, podemos estimular la regeneración de las zonas afectadas. Las células se activan y comienzan su regeneración, mejorando la audición y la calidad de vida de aquellos que sufren con los pitidos continuados. Pide una cita y haremos un examen previo de tu situación. Analizaremos si eres un candidato apto para comenzar el tratamiento.

    ¿CONOCES LA TERAPIA OTOTECH?

    Últimas entradas de Dr. Martinez-Monche (ver todo)

    Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

    Este sitio esta protegido por reCAPTCHA y laPolítica de privacidady losTérminos del servicio de Googlese aplican.

    Ir arriba